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PANAMÁ.-
Una cosa lleva a la otra. Con la firma de un acuerdo de cooperación entre la Autoridad del Canal de Panamá y The Nature Conservancy para cuidar y conservar los bosques tropicalesy otros recursos que aseguran el funcionamiento del Canal, los delincuentes están sufriendo.A pesar de que el convenio originalmente no fue pensado para disminuir los índices decriminalidad sino para protegerla cuenca hidrográfica de la vía interoceánica y para establecer mecanismos de adaptación al cambio climático,la presencia de la delinciencia en la zona comienza a bajar en la zona. Hace unas semanas, alertados por voluntarios de la Fundación The Nature Conservancy, policías panameños encontraron varios campamentos abandonado sde presuntos guerrilleros de las FARC cerca de la frontera con Colombia. Era cuatro estructuras abandonada subicadas en la selvática provincia panameña de Darien, a seis kilómetros de la frontera con Colombia.Las estructuras tienen capacidad para unas 15 ó 20 personas a quienes los patrullajes aumentaron. El presidente panameño, Ricardo Martinelli, acusó en junio pasado a las FARCde colocar minas en la frontera,una de las cuales hirió a dos soldados mientras realizaban un patrullaje rutinario.Guerrilleros, narcotraficantesy fugitivos tienen las cosas más difíciles en este país gracias al apoyo y solidaridad de cuerpos de seguridad internacionales.
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