|
NUEVA YORK.-
Los 'niños ancla' son ahora uno de cada doce nacidos en EstadosUnidos, según un estudio publicado por el Centro Pew Hispanic. Descienden de padres indocumentados y,a pesar de que éstos suponen el cinco por ciento de la población estadounidense,suman el ocho por ciento de los nacimientos.El 75 por ciento de estos niños son además descendientes de hispanos, según los datos de Pew. La ley de inmigración establece sin embargo que hasta que no cumplen los 21 años -la mayoría de edad legal en Estados Unidos- no pueden patrocinar la petición de residencia de ninguno de sus familiares.La presión demográfica de los 'niños ancla' acaba de entrar en el debate sobre la reforma de inmigración.Con una peculiaridad. Los Republicanos más conservadores han propuesto un cambio a la 14 Enmienda para dejar de garantizar la ciudadanía a los descendientes de indocumentados en el país. De seguir adelante, la propuesta afectaría directamentea ciudadanos norteamericanos.Los defensores de la reforma insisten en que es un error.Por qué atacar a ciudadanos norteamericanos cuando hay que centrarse en arreglar el sistema de inmigración. Los que quieren acabar con los derechos de los niños ancla argumentan que el costo para el país es demasiado grande.Los recién nacidos tienen acceso inmediato a beneficios sociales y programas locales financiados con los impuestos de todos los norteamericanos. Más allá de las estadísticas y los argumentos políticos con vistas a las elecciones,los niños ancla son ahora el rostro de Estados Unidos desde escuelas públicas hasta las secciones de maternidad de los hospitales. En Texas, el segundo estado con mayor población hispana, un hospital de Dallas registró el año pasado que tres de cada cuatro recién nacidos eran niños ancla, más de 11,000. Esta nueva explosión demográfica, y el crecimiento que promete parar los próximos años, sólo ha tenido lugar por un cambio importante en la inmigración. Mientras que los primeros en llegar fueron hombres buscando oportunidades de trabajo en el campo, la construcción o en el sector de servicios, la última década ha visto cruzar la frontera a más mujeres que hombres. Su objetivo no era sólo el empleo o una mejor situación, sino la reunificación,según encontró el año pasado una investigación de New America Media.El cambio gradual en lainmigración tiene consecuenciasen todo EstadosUnidos. Desde el sistemaeducativo, por la alta presenciaen determinados estadosde niños bilingu?es, hasta lasanidad, porque cada vezmás pacientes quieren quesu médico también hable suprimer idioma. Desde la economía,por el impacto que lasleyes de inmigración tienenen los pequeños y medianosnegocios a nivel local, hastala cultura, con una diversidadque siempre ha caracterizadoa Estados Unidos y que nodeja de crecer.El estudio de Pew Hispanicy la propuesta para cambiarla 14 Enmienda han puesto alos 'niños ancla' en el centro del debate. La Federación porla Reforma de InmigraciónAmericana reconocía antes que muchos norteamericanos no están muy familiarizados con el concepto de'niño ancla', pero probablemente ya viajan con ellos en el autobús o sean compañeros de escuela de sus hijos.niños contra la deportación Unos cuatro millones de niños estadounidenses tienen al menos un pariente indocumentado. El estadodonde residen supone mayoro menor presión sobre estas familias. Mayor o menos riesgo de ser deportados. Mayoro menor peligro de que, de undía para otro, los niños dejende saber dónde está uno desus padres.A pesar del apoyo de Obama a la reforma migratoria,las deportaciones siguen batiendo récords en comparación con anteriores gobiernos.No hay protestas contra las leyes de inmigraciónen que no esté algun niño manifestándose contra la detención de indocumentados.La mayoría -se estima que tres de cada cuatro son niños estadounidenses de padres indocumentados. Como Fidel. Con 16años, hace cinco que no vea su padre, deportado por entrar en Estados Unidos desde México de forma ilegal. Cinco años desde que asumió la responsabilidadde cuidar a sus otros seis hermanos junto a su madre,indocumentada también."Hemos sufrido tanto (...)Nos tiene que ayudar toda la familia", explica Fidel. Diversas organizaciones han argumentado a favor dela reforma migratoria basándose en los efectos de las deportaciones en los niños.En 2007, el Consejo Nacionalde La Raza publicaba un informe exhaustivo en el que destacaba las consecuencias psicológicas para los menores que un día llegan de la escuela y ven que uno de sus progenitores no está."Los niños deberían preocuparse por jugar, no de si van a deportar a su mamá",asegura el congresista Luis Gutiérrez, activo impulsor de la reforma migratoria.
|